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Salud visual

Cada cuánto revisarse la vista, por edad y por riesgo

Ver bien no significa estar bien. La tabla por edades, los factores que acortan el plazo y las señales que no deben esperar a la próxima revisión.

Equipo de MODALENT
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La pregunta suele llegar así: “Yo veo bien, ¿para qué me voy a revisar?”. Y es una pregunta razonable, salvo por un detalle. Las alteraciones oculares que más visión cuestan en la costa murciana avanzan durante años sin quitar visión al principio. El glaucoma empieza por la periferia del campo visual, que es exactamente la parte que el cerebro rellena solo. La retinopatía diabética empieza en la retina periférica. La degeneración macular puede afectar primero a un ojo mientras el otro compensa.

El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas cifra en hasta un 50% los casos de pérdida visual que se pueden evitar con detección precoz y tratamiento adecuado. Ese porcentaje es la única razón por la que merece la pena leer una tabla de plazos.

La tabla, por edad

Válida si usted no tiene ninguno de los factores de riesgo del apartado siguiente.

Edad Cada cuánto Qué se busca sobre todo
Hasta 6 años A los 6-12 meses, a los 3 y antes de empezar el colegio Ojo vago, estrabismo, graduaciones altas sin síntomas
6 a 18 años Cada año durante la escolarización Miopía que progresa, fatiga al estudiar, rendimiento escolar
18 a 39 años Cada 2 o 3 años Cambios de graduación, salud ocular básica
A los 40 Una revisión completa, aunque nunca haya tenido nada Es la edad en la que aparecen los primeros signos de enfermedad ocular
40 a 64 Cada 1 o 2 años Presbicia, tensión ocular, catarata inicial, glaucoma
65 en adelante Cada año o cada dos Catarata, DMAE, retina, adecuación de la graduación a la conducción

Dos aclaraciones sobre esa tabla.

La Academia Americana de Oftalmología recomienda la revisión de referencia a los 40 precisamente porque no depende de los síntomas: sirve para tener una foto del fondo de ojo con la que comparar todo lo que venga después. Sin esa foto inicial, un cambio lento es indistinguible de la normalidad de esa persona. Para el paciente de 65 años en adelante, la misma academia fija el plazo en un año o dos.

Para los adultos jóvenes sanos, esa academia habla de un plazo mucho más largo, de cinco a diez años. Nosotros acortamos ese plazo por una razón práctica: en óptica la revisión también mide la graduación, y la graduación sí cambia en esos años. Un joven que ve borroso al volante no tiene ninguna enfermedad, tiene media dioptría más.

Los factores que acortan el plazo

Si usted está en alguno de estos casos, la tabla de arriba no le sirve. El plazo lo marca el factor de riesgo, no la edad.

Diabetes

Anual, y desde el momento del diagnóstico si es diabetes tipo 2. La Academia Americana de Oftalmología lo recoge así en su guía de práctica sobre retinopatía diabética: cribado en el momento del diagnóstico y al menos una vez al año a partir de ahí. En la diabetes tipo 1 el cribado anual empieza a los cinco años del diagnóstico.

Es el factor que más gente ignora, porque la retinopatía diabética no duele ni emborrona hasta que está avanzada.

Antecedentes familiares de glaucoma

Anual a partir de los 40. Tener un padre, una madre o un hermano con glaucoma multiplica su riesgo. La Academia Americana de Oftalmología lo incluye entre los factores principales junto con la edad y la ascendencia. Y el glaucoma no da síntomas hasta que la pérdida de campo visual es considerable, momento en el que ya no se recupera lo perdido.

Miopía alta

Anual, con examen de retina periférica. Una miopía elevada alarga el globo ocular y estira la retina, lo que aumenta el riesgo de desprendimiento y de otras alteraciones del fondo de ojo. Si usted es miope de más de seis dioptrías, la revisión no va de si necesita cambiar las gafas.

Hipertensión arterial

Anual. La retina es el único sitio del cuerpo donde se pueden ver los vasos sanguíneos directamente, sin abrir nada.

Uso de lentes de contacto

Anual como mínimo, aunque vea perfectamente. La córnea de un portador de lentillas tolera mal la falta de control.

Pantallas muchas horas al día

No acorta el plazo por sí solo, pero cambia lo que hay que mirar. Aquí la revisión debe incluir la visión binocular y la acomodación, no solo la graduación de lejos.

Medicación crónica

Algunos tratamientos prolongados exigen control oftalmológico específico. Si toma algo desde hace años, tráigase la caja o el informe a la revisión.

Lo que no puede esperar a la próxima revisión

Estas cosas se miran en días, no en meses. Si le ocurre alguna, llame a su óptica o acuda a urgencias oftalmológicas.

  • Moscas volantes nuevas y de golpe, sobre todo si van acompañadas de destellos de luz.
  • Una cortina o una sombra que entra por un lado del campo visual.
  • Pérdida de visión repentina en un ojo, aunque dure poco y se recupere sola.
  • Visión doble que aparece de un día para otro.
  • Dolor ocular intenso con el ojo rojo, náuseas o halos de colores alrededor de las luces.
  • Las líneas rectas que se ven onduladas al mirar con un solo ojo. Tape uno, mire el marco de una puerta, y repita con el otro.

Esa última prueba se tarda cinco segundos en hacer y conviene repetirla una vez al mes a partir de los sesenta.

Qué hace una óptica y qué no

Conviene decirlo claro, porque hay confusión y porque la ley es concreta.

Un óptico-optometrista mide la graduación, evalúa la visión binocular y la acomodación, mide la presión intraocular, valora el segmento anterior y examina el fondo de ojo. Con eso detecta signos que requieren valoración oftalmológica y le deriva. No diagnostica enfermedades ni las trata. El CGCOO lo formula igual: el óptico-optometrista observa los signos precoces de esas alteraciones y recomienda al paciente visitar al especialista correspondiente.

Esa derivación es, en la práctica, el valor de una revisión. Nadie va al oftalmólogo por su cuenta a los 62 años sin ningún síntoma. Sí pasa por la óptica a cambiarse las gafas.

Qué llevar a la revisión

  • Las gafas que usa, todas. También las de leer de la farmacia y las de sol graduadas.
  • La graduación anterior, si la tiene.
  • La lista de medicación.
  • El informe del oftalmólogo, si le han visto alguna vez.
  • Su tarjeta sanitaria europea o el seguro privado, si es residente extranjero y quiere que le expliquemos cómo reclamar el reembolso en su país.

Y una idea de para qué necesita ver: conducir de noche por la carretera de la costa no exige lo mismo que leer en el porche. Cuéntelo. La graduación buena es la que se ajusta a lo que usted hace, no la que sale más redonda en la máquina.

Si hace más de dos años que no se revisa

Es el caso más común que vemos en Puerto de Mazarrón, sobre todo entre residentes extranjeros que dejaron de tener un óptico de referencia al mudarse. La revisión completa lleva algo menos de una hora, se hace en español, inglés o alemán, y termina con una explicación de lo que hemos visto, tenga usted que cambiar de gafas o no.

Si sale de aquí sin comprar nada pero con una fecha para volver, la visita ha servido.

Fuentes

  1. American Academy of Ophthalmology — Get an Eye Disease Screening by Age 40
  2. American Academy of Ophthalmology — Eye Exams 101
  3. American Academy of Ophthalmology — Eye Screening for Children
  4. CGCOO — Las revisiones visuales periódicas son esenciales para la salud visual y ocular
  5. American Academy of Ophthalmology — Diabetic Retinopathy Preferred Practice Pattern
  6. American Academy of Ophthalmology — What Is Glaucoma

La información de esta web es divulgativa y no sustituye a una consulta profesional. Ante cualquier síntoma, acuda a su óptico-optometrista, audioprotesista o médico.