Sol y protección
Gafas de sol: qué significa de verdad la etiqueta
La categoría del filtro mide la luz visible. El UV400 mide el ultravioleta. Son dos cosas distintas, y confundirlas es lo que acaba costando caro.
- Equipo de MODALENT
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Hay una creencia que se repite en todas las playas de la Costa Cálida: cuanto más oscura es la lente, más protege. Es falsa, y es la razón por la que unas gafas de mercadillo pueden dejar el ojo peor que si fuera desnudo.
La confusión viene de la etiqueta. En una misma patilla conviven dos números que miden cosas distintas y que nadie explica al vender.
Dos etiquetas, dos cosas distintas
La categoría del filtro (0 a 4) mide la luz visible que deja pasar la lente. Es el oscurecimiento. Está definida en la norma internacional ISO 12312-1, que es la que rige las gafas de sol de uso general en toda Europa.
El UV400, o “100% UV”, mide el ultravioleta que la lente bloquea. El ultravioleta es invisible: usted no lo ve, no lo nota y no le molesta.
La Oficina Federal de Salud Pública suiza lo formula sin rodeos en su ficha técnica sobre gafas de sol: el grado de protección ultravioleta depende de las propiedades del material del que está hecha la lente, y no del color ni del tinte.
Es decir: una lente casi transparente puede bloquear el 100% del ultravioleta, y una lente negrísima de puesto ambulante puede no bloquear nada.
Por qué una lente oscura sin filtro UV es peor que nada
Su pupila reacciona a la luz visible. Con una lente oscura delante, el ojo cree que hay poca luz y abre la pupila. Si esa lente no filtra el ultravioleta, usted acaba de abrir la puerta y ha dejado entrar más radiación de la que entraría a pleno sol con los ojos entornados.
Ese es el mecanismo. No hay dolor, no hay aviso y no hay síntomas ese día. El ultravioleta se acumula durante décadas y se asocia a la catarata, al pterigion, a la queratitis solar y a la degeneración macular, según recoge la Asociación Americana de Optometría.
La tabla de categorías
Los valores son los de la norma ISO 12312-1:2022, tal como los recoge la ficha suiza.
| Categoría | Luz visible que pasa | Para qué sirve |
|---|---|---|
| 0 | Más del 80% | Lente casi transparente. No es una gafa de sol. |
| 1 | 43% a 80% | Tinte suave. Días nublados, estética. No es una gafa de sol. |
| 2 | 18% a 43% | Uso diario en ciudad. Buena protección frente al deslumbramiento. |
| 3 | 8% a 18% | La categoría normal de playa y montaña. Sol fuerte. |
| 4 | 3% a 8% | Alta montaña, nieve, alta mar. Prohibida para conducir. |
Esa última línea importa más de lo que parece. Las lentes de categoría 4 son tan oscuras que no permiten distinguir los colores de un semáforo, y por eso están prohibidas al volante. Deben llevar impreso el símbolo de un coche tachado. Si usted compró unas gafas muy oscuras para conducir por la costa a mediodía, mírelas.
Para el uso normal en Puerto de Mazarrón, la categoría 3 es la que corresponde. La 2 se queda corta un día de agosto en la playa de Bahía. La 4 sobra salvo que salga a navegar.
Qué mirar antes de pagar
- El marcado CE. Sin él, no hay declaración de conformidad con ninguna norma. En el ensayo que encargó la autoridad sanitaria suiza, las 57 gafas con marcado CE analizadas cumplían el 100% de protección ultravioleta, y no se encontraron diferencias de calidad óptica entre las caras y las baratas. El problema no es el precio. Es la ausencia de marcado.
- La categoría impresa, en la patilla o en la etiqueta.
- La referencia a la norma ISO 12312-1:2022 en el etiquetado.
- Que cubran. La misma ficha recomienda que la lente llegue hasta las cejas y cubra el ancho de la cara. El ultravioleta que entra por el lateral, rebotado en la arena o en el agua, no lo para ninguna lente.
- Marrón o gris. Son los tintes que mantienen la percepción correcta del color. Los azules y los rojos empeoran la sensibilidad al contraste.
El dato que explica el problema
Un test piloto realizado en playas por la Asociación Visión y Vida junto al Fórum de Gafas, Lentes y Lentillas concluyó que el 40% de las personas no distingue unas gafas de sol de calidad de una imitación de puesto ambulante. La misma nota del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas señala que solo el 27% de la población protege adecuadamente sus ojos, porque la mayoría antepone el diseño a la protección.
No es ignorancia. Es que la diferencia, sencillamente, no se ve. Una gafa buena y una mala se parecen exactamente igual en la mano y en el espejo.
Cosas que la etiqueta no le va a decir
Polarizado no es protección ultravioleta
La lente polarizada lleva un filtro que absorbe la luz reflejada en superficies horizontales: el mar, el asfalto mojado, el capó del coche. Quita el brillo y descansa la vista al conducir. Pero polarizar y filtrar ultravioleta son dos funciones independientes. Una lente puede estar polarizada y no dar protección ultravioleta completa. Compruebe las dos cosas por separado.
Las gafas de sol caducan
La resistencia al ultravioleta de una lente se degrada con el tiempo. La ficha suiza indica que la protección está garantizada durante dos años, según un ensayo de envejecimiento que asume un máximo de dos horas de uso al día. En la costa murciana, dos horas al día es una estimación conservadora.
Y los arañazos reducen esa protección. Unas gafas rayadas que llevan cinco veranos en la guantera del coche, a cuarenta grados, ya no son las gafas que usted compró.
Los ojos claros necesitan más
El iris con menos pigmento deja penetrar más radiación. Muchos de nuestros pacientes británicos y alemanes vienen con ojos azules o verdes de un país con la mitad de horas de sol al año, y aquí pasan las tardes en la terraza. Es una combinación que merece una lente mejor, no solo más oscura.
Los niños también
Los ojos infantiles tienen menos pigmento y un cristalino más transparente, así que la radiación penetra más. Hasta los treinta años existe además una ventana de transmitancia adicional en torno a los 320 nanómetros que deja llegar algo de radiación a la retina. Una gorra no basta.
Si usted lleva gafas graduadas
Es la pregunta que más nos hacen y la que menos se responde bien. Sí, se puede tener la graduación en una lente solar, incluida la progresiva. Y no, las lentillas con filtro ultravioleta no sustituyen a las gafas de sol: protegen la córnea que cubren, no el resto del ojo ni los párpados.
Si va a encargar unas gafas de sol graduadas, pregunte explícitamente si el 100% de protección ultravioleta está garantizado en la lente que le van a montar. Es literalmente la recomendación que da la autoridad sanitaria suiza a los usuarios de lentes correctoras.
Cómo salir de dudas con las que ya tiene
Lo primero se hace en casa, esta tarde. Busque el marcado CE, la categoría y la referencia a la norma. Mire la lente al trasluz contra una pared blanca en busca de arañazos finos. Y compruebe la fecha aproximada de compra: si son de hace más de dos veranos y han vivido en el coche, ya no son las gafas que usted compró.
Lo segundo lo hacemos aquí. Si tiene varias gafas de sol y no sabe cuáles conservar, tráigalas a la revisión y las repasamos con usted una a una, junto con la graduación. En muchos casos la conclusión es que las que tenía estaban bien y la que sobraba era la que más le gustaba.
Fuentes
La información de esta web es divulgativa y no sustituye a una consulta profesional. Ante cualquier síntoma, acuda a su óptico-optometrista, audioprotesista o médico.