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Salud visual

Ojo seco en la costa: viento, sal y aire acondicionado

Vivir junto al mar tiene un coste ocular que casi nadie explica. Por qué se secan los ojos en la Costa Cálida y cómo elegir bien unas lágrimas artificiales.

Equipo de MODALENT
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La gente se muda a Mazarrón por el clima y acaba en la óptica por el clima. No es una contradicción: es que las mismas condiciones que hacen agradable vivir aquí, el viento suave, el sol constante y el mar a doscientos metros, son duras con la superficie del ojo.

El ojo seco es la molestia ocular más frecuente que atendemos de mayo a octubre, y la que más gente lleva años arrastrando sin ponerle nombre.

Qué es el ojo seco

La superficie del ojo está cubierta por una película lagrimal, una capa muy fina con tres componentes: agua, mucina y una capa grasa que evita que el agua se evapore. Si esa película no se produce en cantidad suficiente, o si su calidad no es buena, la superficie queda expuesta. Eso es el ojo seco.

La Academia Americana de Oftalmología lo resume en dos escenarios: los ojos no producen lágrima suficiente, o la lágrima que producen no es de la calidad adecuada.

El síntoma que más confunde es el contrario del esperado: muchos ojos secos lloran. Cuando la superficie se irrita, el ojo dispara un lagrimeo reflejo, abundante y acuoso, que no tiene la composición correcta y que se va por la mejilla sin cumplir su función. Si a usted le lloran los ojos con el viento y luego los nota ásperos, no es que tenga los ojos húmedos. Es todo lo contrario.

Los cuatro factores de la costa

El viento

Es el más obvio y el que más se subestima. El aire en movimiento se lleva la película lagrimal por evaporación, y en la franja costera hay viento casi todos los días.

La Academia Americana de Oftalmología recomienda protegerse del viento seco con gafas envolventes al salir a la calle. No es una recomendación estética. Una montura que cierra por los laterales corta la corriente que pasa por delante del ojo.

Aquí eso significa: en el paseo marítimo, en la playa, en el barco y en el campo de golf. Y con la ventanilla del coche bajada, que es la peor de todas.

El aerosol salino

Cerca de la rompiente, el aire lleva microgotas de agua de mar en suspensión. La sal que queda sobre la superficie ocular aumenta la osmolaridad de la lágrima, que es justamente el mecanismo que sostiene el círculo del ojo seco: cuanto más concentrada está la lágrima, más se irrita el epitelio, y cuanto más irritado está el epitelio, peor lágrima produce.

Después de un rato de playa con viento, un aclarado con lágrima artificial hace más que frotarse los ojos, que es lo que hace todo el mundo y lo que menos conviene.

El aire acondicionado

De junio a septiembre, aquí se vive con el aire puesto. La Academia Americana de Oftalmología incluye entre las causas ambientales del ojo seco los ventiladores, las rejillas de ventilación del coche, el aire recirculado de los aviones y las corrientes del aire acondicionado.

Los dos peores sitios son el coche, donde la rejilla apunta directamente a la cara, y el dormitorio con el aparato encendido toda la noche. Ocho horas de aire seco sobre unos ojos cerrados que no parpadean explican por qué mucha gente se levanta con los ojos pegados y arenosos.

Y hay un factor propio de nuestros pacientes residentes: los vuelos. Quien va y vuelve varias veces al año a Reino Unido, Alemania o Francia pasa muchas horas en la cabina más seca a la que se expone una persona corriente.

El sol y las horas de exposición

Aquí no se trata solo de la radiación. Se trata de que la vida transcurre fuera. Más horas al aire libre son más horas de evaporación, y una temperatura ambiente alta acelera ese proceso.

Lo que se suma con la edad

El clima explica por qué aquí es más frecuente. La edad explica por qué empieza.

La producción de lágrima disminuye con los años. En las mujeres, los cambios hormonales de la menopausia se asocian con frecuencia a la aparición de sequedad ocular. Y hay medicamentos de uso habitual, entre ellos antihistamínicos, descongestivos, diuréticos, antidepresivos y algunos tratamientos para la tensión, que pueden reducir la secreción lagrimal.

Si usted empezó un tratamiento nuevo y a las pocas semanas notó los ojos secos, dígalo en la revisión. No deje ninguna medicación por su cuenta.

Cómo elegir unas lágrimas artificiales

Es la estantería más confusa de cualquier farmacia. Tres criterios bastan.

1. Con o sin conservantes

El conservante evita que el frasco se contamine, pero irrita la superficie ocular con el uso repetido. La Academia Americana de Oftalmología marca el umbral: si usa lágrimas más de seis veces al día, o si es alérgico a los conservantes, use las que no los llevan. Otras fuentes de la misma academia bajan ese umbral a cuatro veces al día.

En la práctica, casi todo el que tiene ojo seco de verdad acaba pasando de cuatro aplicaciones diarias. Nuestra recomendación por defecto es empezar directamente sin conservantes: monodosis, o frasco con válvula que no requiere conservante.

Son más caras. Pero un ojo seco tratado con un colirio que lo irrita es un ojo seco que no mejora, y ese es el gasto de verdad.

2. Con o sin fosfatos

Aquí conviene ser preciso, porque circulan versiones alarmistas.

Los fosfatos se usan como tampón en aproximadamente un tercio de los colirios de la Unión Europea. La Agencia Europea del Medicamento revisó los casos de calcificación corneal asociados a su uso y concluyó dos cosas. La primera: los casos son extremadamente raros en relación con los millones de envases distribuidos. La segunda: los pacientes sin daño corneal previo no parecen estar en riesgo significativo; el problema se ha descrito en córneas ya gravemente dañadas, por ejemplo tras una quemadura química.

El regulador no restringió su uso. Traducido a su caso: si usted tiene una superficie ocular sana y un ojo seco corriente, los fosfatos no son su problema. Si tiene una córnea comprometida, y usted sabrá si le han dicho algo así, elija un producto sin fosfatos y consúltelo.

3. La densidad

  • Gotas ligeras para el día. No emborronan y se pueden repetir cuantas veces haga falta.
  • Geles para las horas más duras o para quien pasa la tarde con viento. Duran más y emborronan un poco al ponerlos.
  • Pomada solo para la noche. Emborrona bastante y no se puede conducir después.

Un ojo que se seca de noche necesita algo espeso a las once, no más gotas ligeras durante el día.

Cinco cosas que ayudan y no cuestan nada

  • Desviar la rejilla del aire del coche hacia abajo o hacia el parabrisas.
  • Apagar el aire del dormitorio una hora antes de acostarse, o subir la temperatura de consigna.
  • Calor local en los párpados: cinco minutos con un paño templado y un masaje suave del borde del párpado, por la noche. Ayuda cuando el problema está en las glándulas que producen la capa grasa, que es el caso más frecuente.
  • Parpadear completo. Delante de una pantalla parpadeamos un tercio de lo normal, y medio parpadeo no extiende la lágrima.
  • Gafas de sol envolventes para el paseo marítimo.

Lo que no hay que hacer

  • Colirios que “quitan el rojo”. Los vasoconstrictores blanquean el ojo estrechando los vasos, no tratan la sequedad, y al retirarlos el enrojecimiento suele volver con más fuerza.
  • Frotarse. Alivia dos segundos y empeora el resto del día.
  • Lavados caseros con manzanilla, suero de cocina o agua de mar embotellada para beber.
  • Seguir con las lentillas como si nada. Un ojo seco con lentillas puestas es un ojo seco con menos oxígeno y más roce.
  • Compartir el frasco con su pareja.

Cuándo hay que verlo

Pida cita si la sequedad le dura más de unas semanas pese a las lágrimas, si nota los párpados pegados al despertar, si la visión fluctúa a lo largo del día o si tiene los bordes de los párpados rojos y con costras.

Y acuda sin esperar si aparece dolor intenso, sensibilidad marcada a la luz o pérdida de visión. Eso ya no es ojo seco.

En la revisión valoramos la calidad de la película lagrimal y el estado de los párpados. Con eso se decide qué tipo de lágrima le conviene y cada cuánto, y observamos signos que requieren valoración oftalmológica cuando los hay. Muchas veces el resultado es un cambio de rutina y un producto más barato del que ya estaba comprando.

Fuentes

  1. American Academy of Ophthalmology — What Is Dry Eye
  2. American Academy of Ophthalmology — Lubricating Eye Drops for Dry Eyes
  3. American Academy of Ophthalmology — Dry Eye Diagnosis and Treatment
  4. Agencia Europea del Medicamento — Preguntas y respuestas sobre el uso de fosfatos en colirios

La información de esta web es divulgativa y no sustituye a una consulta profesional. Ante cualquier síntoma, acuda a su óptico-optometrista, audioprotesista o médico.