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MODALENT — Óptica · Audiologíadesde 1988
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Lentes especiales: queratocono, esclerales y orto-K

Adaptaciones que no salen de una caja. Son varias visitas, una topografía por delante y lentes hechas para un ojo concreto. Es la parte más artesanal del oficio y la que no cabe en una visita rápida.

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Gabinete de optometría con el sillón azul, el foróptero suspendido y la lámpara de hendidura sobre la mesa

Cuando la córnea deja de ser regular

Una gafa corrige bien las superficies regulares. Cuando la córnea se deforma —por un queratocono, por una cirugía antigua, por una cicatriz o tras un trasplante— llega un punto en el que subir la graduación ya no mejora nada: la imagen no está desenfocada, está distorsionada.

Una lente de contacto rígida trabaja de otra manera. Forma una superficie óptica regular por delante de la córnea, y la lágrima rellena el hueco entre las dos. Lo que se gana a partir de ahí depende de cada ojo, y se comprueba probando, no prometiendo.

Esclerales: la lente que no toca la córnea

Es una lente rígida de diámetro grande que salta por encima de la córnea y se apoya en la esclera, la parte blanca, que es mucho menos sensible. El espacio que queda debajo se llena de solución salina antes de ponerla.

De ahí salen sus dos ventajas. La primera es la comodidad: no roza la zona que duele. La segunda es que la córnea pasa el día bañada en líquido, algo que se tiene en cuenta también en ojos muy secos.

Impresionan cuando se ven por primera vez, porque son notablemente más grandes que una lentilla normal. En la práctica, mucha gente que no aguantaba una rígida pequeña sí lleva una escleral todo el día.

Ortoqueratología: la lente que se lleva durmiendo

La orto-K se pone al acostarse y se quita al levantarse. Durante la noche moldea con suavidad la superficie de la córnea, y durante el día se ve sin gafas ni lentillas. El efecto es temporal: si se deja de usar, la córnea vuelve a su forma en unos días.

Tiene sentido para quien no puede o no quiere lentillas de día: polvo, obra, piscina, deportes de contacto. Y es una de las opciones que se valoran en el control de la miopía infantil, donde el niño se pone la lente en casa y el colegio lo pasa sin nada puesto.

A cambio pide constancia. Se lleva todas las noches, con la higiene hecha en serio, y con revisiones. La graduación que admite tiene un rango, y si su ojo queda fuera se lo diremos en la primera visita en lugar de intentarlo igual.

Cómo es el proceso, sin adornos

Empieza con una topografía: un mapa de la superficie de su córnea, punto por punto, que es lo que permite elegir un diseño de partida. Después viene una lente de prueba, se mira cómo se apoya y cómo se mueve, y se corrigen parámetros.

La lente definitiva se fabrica para ese ojo y se revisa cuando llega. No siempre sale a la primera, y eso no es un contratiempo: forma parte del método. Cuente con varias visitas repartidas en semanas.

  • Topografía corneal de los dos ojos
  • Lente de prueba en el gabinete y valoración del apoyo
  • Pedido de la lente definitiva con los parámetros ajustados
  • Sesión de manejo: colocar, retirar, limpiar y guardar
  • Controles periódicos, y coordinación con su oftalmólogo si lleva un caso abierto

Preguntas frecuentes

Me han dicho que tengo queratocono. ¿Ustedes lo tratan?

No, y conviene que quede claro. El seguimiento del queratocono y las decisiones de tratamiento son del oftalmólogo. Lo que hacemos aquí es la parte óptica: adaptar la lente con la que usted ve mientras su caso lo lleva quien tiene que llevarlo.

¿Duele llevar una lente rígida?

Se nota, sobre todo los primeros días, y hay un periodo de acostumbrarse que no tiene ningún misterio pero sí hay que hacerlo. Con una escleral la sensación suele ser bastante menor, porque el borde del párpado no pasa por encima de un borde apoyado en la córnea.

Me operé con láser hace años y de noche veo halos.

Es una consulta frecuente y merece una topografía. Una córnea operada puede haber quedado con una zona óptica que se queda corta cuando la pupila se abre de noche. Le diremos si una lente especial cambia algo en su caso, y si no lo cambia, también.

Si empiezo con orto-K, ¿me quedo atado a ella?

No. El moldeado es reversible: al dejar de ponérsela, la córnea recupera su forma en unos días y usted vuelve a su graduación de siempre. Lo que sí es cierto es que mientras la use hay que usarla todas las noches, porque el efecto no se acumula.

La información de esta web es divulgativa y no sustituye a una consulta profesional. Ante cualquier síntoma, acuda a su óptico-optometrista, audioprotesista o médico.